domingo, 28 de diciembre de 2014

Adiós 2014

El recuento de mi año:

Enero: Trabajé en un proyecto arquitectónico, del cual no se pudo concretar su construcción.
Febrero: Olvidé ver el diario de Bridget Jones el 14. 
Marzo: Vacaciones familiares en una playa mexicana, manejé un buggie (¡logro desbloqueado!) 
Abril: Al fin concluí mi carrera universitaria. 
Mayo: Escuché en vivo a Ximena Sariñana.  
Junio: Consigo mi primer trabajo como egresada yeeeei!!
Julio: Gracias a mi trabajo pude comprar piso para mi cuarto. ¿Odian como yo las despedidas?
Agosto: Me quedé en el puesto de mi jefe necesariamente.
Septiembre: Aprendiendo a tomar mayores responsabilidades -really, I have no idea of what I'm doing-
Octubre: Le llegué al cuarto de siglo y visité el D.F. 
Noviembre: Se casó una de mis mejores amigas. Me endeudé con  un celular inteligente; cuando digo patata toma fotos, genial no? Me enfermé de dengue.
Diciembre: Concluí la obra. Santa me trajo una televisión LED en una rifa. Comí como loca.

viernes, 7 de noviembre de 2014

jueves, 23 de octubre de 2014

Existir...
Vivir... 
¿Son lo mismo?

Existir es el hecho de estar. Vivir, en cambio, es movimiento.

Hoy en la mañana desperté sabiendo que tenía un mundo de trabajo esperando en la oficina, y, ¿saben? Me sentí bien con ello; me gusta ir a mi trabajo y entretenerme haciendo informes, yendo a supervisar obras, sacando cuentas, haciendo pruebas... Levantarme temprano en la mañana sabiendo que en un punto de la ciudad me espera una silla, un escritorio y una computadora para servirme en el día, o que tendré que salir a carretera rumbo a una planta de asfaltos.

Llevo desde hace unos días pensando acerca de qué es lo que le da valor al hecho de vivir, lo que me parece más satisfactorio es el hecho de crear; hacer algo. Me dí cuenta de esto mientras lijaba/pintaba/barnizaba uno de los muebles de mi cuarto; terminar y ver el resultado de horas de trabajo es gratificante. Pueden ser pequeñas cosas quizás; como mis pinturas, o mi afán de cocinar las que me hacen sentir viva, útil. Claro que por otro lado también tenemos en un lugar bastante especial a las experiencias, experimentar es movimiento, vida. Va desde cosas mundanas como el sabor de helado que uno escoge a la práctica de algún deporte extremo.  



Muchas personas existen,
pero ¿Cuántas viven?

martes, 14 de octubre de 2014

El fotógrafo


El otro día platicando con un amigo fotógrafo entre la plática -de las tortugas saliendo de sus cáscaras en alguna paradisíaca playa mexicana- me dijo sin tener un hilo que siguiera con esa conversación, que le había inspirado (quizás sin querer) a intentar ser más espontáneo al momento de sacar sus fotografías.

Entré en un estado de escepticismo porque cuando me aclaró que acción mía le inspiró estaba totalmente incrédula a lo que me decía; principalmente porque sacar fotos es su trabajo y algo que le apasiona; inspirar a alguien en su actividad principal es, vaya, inspirador.

El ha sido también para mí una fuente de inspiración. Su estilo de vida tan alejado de los estándares sociales generalmente aceptados me encanta; es un muchacho que forzadamente terminó la prepa, que trabaja de algo que le apasiona y que ha hecho ya un oficio, un muchacho que lucha por cumplir con sus objetivos y no tiene miedo de romper con lo usual.

La libertad con la que se maneja me parece increíble, y nuestra amistad también; es como el choque de dos mundos completamente diferentes; la regla y la excepción encontrando convergencia, alimentándose una de la otra.

Esa conversación nuestra fue sinceramente un cumplido para mi, y una invitación a seguir haciendo lo que sea que estaba haciendo, y sobretodo encontrar inspiración todos los días en las pequeñas cosas.




Es bueno ver el mundo desde otra perspectiva.


sábado, 6 de septiembre de 2014

martes, 2 de septiembre de 2014

El hombre que ríe (The man who laughs, 1928)

Ayer tuve oportunidad de ver The man who laughs.





Una película de 1928 basada en una novela de Víctor Hugo (del mismo nombre) dirigida por Leni. Tuve la curiosidad de verla a raíz de que en algún lugar de este río de información que es la red leí que The Joker (personaje de Batman) estaba inspirado en el protagonista de ésta película. 

Al ser una película tan viejita nos encontramos con cine mudo lo cual a algunas personas les podría incomodar un poco, pero les aseguro que la banda sonora es genial (todos aquellos que sean fans de Batman les predigo lágrimas de felicidad). 

Gwynplaine es el personaje principal; hijo de un noble, es por orden del rey (y en castigo a un desdén de su padre) desfigurado del rostro, manteniendo siempre una sonrisa en su cara. Ésta condición le permite viajar y sobrevivir como espectáculo, pero le afectará profundamente en sus relaciones con las personas que le rodean.

Aunque Gwynplaine es ciertamente la base de The Joker sus carácteres son muy diferentes; esto (que quede claro)  no es una precuela de Batman. 

La fotografía me ha parecido buenísima, así como la escenografía y las actuaciones. Si encontré algunos pequeños errores de filmación pero nada que pueda arruinar la historia, si les gusta ver el cine viejo y tienen un rato anímense a verla. 


 A king made me a clown!
  A queen made me a Peer!
But first, God made me a man!
Gwynplaine